domingo, 21 de agosto de 2011

Minería a Cielo Abierto

Se llaman minas a cielo abierto o minas a tajo abierto a las explotaciones mineras que se desarrollan en la superficie del terreno, a diferencia de las subterráneas, que se realizan bajo ella.

Para la explotación de una mina a cielo abierto es necesario excavar con medios mecánicos o explosivos los terrenos que rodean o recubren la formación geológica que forma el yacimiento. Estos materiales se denominan genéricamente estéril, mientras que la formación a explotar se le llama mineral. El estéril excavado es necesario apilarlo en escombreras fuera del área final que ocupará la excavación, con vistas a su utilización en la restauración de la mina una vez terminada su explotación.

En la mineria a cielo abierto montañas enteras son convertidas en rocas y luego trituradas hasta lograr pulverizarlas; para lo cual se usan maquinarias mineras de grandes dimensiones, conocidas como bulldozers. Para extraer el mineral (o minerales) deseados se mezcla esta roca pulverizada con una sopa química con reactivos como cianuro, mercurio, ácido sulfúrico. Para este proceso se emplean enormes cantidades de agua y energía eléctrica.

La mineria a cielo abierto es una actividad industrial agresiva de alto impacto ambiental, social y cultural. Es también una actividad industrial insostenible por definicón, en la medida en que la explotación del recurso supone su agotamiento. Los modernos equipos de excavación, las cintas transportadoras, la gran maquinaria, el uso de nuevos insumos y las tuberias de distribución permiten hoy remover montañas enteras en cuestión de horas, haciendo rentable la extracción de menos de un gramo de oro por tonelada de material removido.

Este tipo de mineria devasta la superficie de los suelos, modifica severamente la forma del terreno, apila y deja al descubierto grandes cantidades de material estéril, produce la destrucción de grandes áreas cultivadas y de otros patrimonios superficiales, puede alterar cursos de agua y formar grandes lagunas para el material descartado. Social y económicamente destruye casi por completo el turismo de la zona, afectando gravemente la estética del lugar, y el ruido producido por la maquinaria y las explosiones causa enormes problemas a las poblaciones adyacentes y a los seres vivos al rededor, limitando los llamados de todo tipo de las diferentes especies adyacentes al yacimiento. La mineria a cielo abierto contamina el aire, las aguas superficiales y las subterráneas, afecta los suelos, la fauna, la flora, el microclima y las poblaciones humanas que tienen la poca fortuna de estar establecidas cerca del yacimiento.

Desventajas de la Extracción de Recursos Naturales

Como ya había explicado en la anterior entrada, hay dos tipos de recursos naturales: renocables y no renovables. A pesar de que aún quedan muchos recursos naturales y de que la mayoria puede "nacer" de nuevo, la velocidad con la que los gastamos es tal que ahora mismo nos encontramos frente a frente con uno de los problemas medioambientales más grandes de los últimos años; la población de humanos en el planeta crece, y con ellos la necesidad de alimento, combustible y vivienda, por lo que hemos estado sobre explotando la extracción de recursos naturales.
Durante los últimos años, la necesidad de materia prima como fuente energética dio un notable impulso a la minería, por lo que se desarrollo una interminable búsqueda de materiales como oro, plata, cobre, estaño, hierro, aluminio, entre otros, y de combustibles como el carbón y el petróleo. La extracción de minerales requiere la deforestación de las áreas en donde se encuentra este material, y la necesidad creciente de energía ha hecho que se deforesten extensas zonas, lo que ha traído grandes consecuencias al medioambiente; entre las más graves tenemos la contaminación del aire, aguas y el suelo por las máquinas y técnicas usadas para la extracción. En general, las actividades mineras en sus diferentes facetas pueden original problemas muy graves de tipo social, económico, político y ambiental.
Ni siquiera las actividades ganaderas o agrícolas se salvan, pues contribuyen también a la contaminación del ambiente. El desequilibrio ecológico que se genera al introducir labores agrícolas en un ambiente produce tal desajuste, que da lugar a que se desarrollen plagas que atacan las cosechas. Para poder combatir estas plagas se desarrollo la producción de biocidas (plaguicidas, herbicidas, insecticidas, bactericidas), sustancias capaces de acabar con la vida de cualquier especie animal o vegetal. Se ha intentado crear biocidas amigables con el ambiente, pero durante los últimos años ha sido tanto el abuso de biocidas que muchos terrenos se han visto ya incapaces de soportar la cantidad de materia que se necesita, por lo que muchas familias dependientes de este mercado se han visto obligados a marchar a la ciudad en búsqueda de mejores oportunidades de empleo.
"Los mayores impactos medioambientales asociados a las actividades de extracción de materiales son típicamente el agotamiento de los recursos naturales, los desechos generados por la propia actividad y el consumo de energía. La mayor parte de los minerales utilizados en los consumibles de soldadura son bastante comunes entre las capas de la tierra y no son considerados como perjudiciales para el medio ambiente. Hay sin embargo algunos, como los metales pesados utilizados en aceros de alta aleación que puede ser perjudiciales para el medio ambiente. En algunos casos los desechos de extracción contienen componentes peligrosos especialmente cuándo metales como plomo o cadmio están presentes en la roca."